Conceptualización de Marca
La conceptualización de la marca se centra en evocar la esencia de los almuerzos típicos, caracterizados por ser calientes, frescos y accesibles para todos. Este concepto refleja la calidez de la comida casera, preparada con ingredientes cuidadosamente seleccionados para garantizar calidad y sabor en cada plato. La propuesta no solo busca conectar con las raíces tradicionales de la alimentación, sino también posicionarse como una solución moderna que combina conveniencia y autenticidad. Un elemento clave de la identidad visual es su símbolo distintivo, diseñado para ser fácilmente reconocible en entornos digitales, desde aplicaciones móviles hasta redes sociales. Este ícono permite que la marca destaque en plataformas tecnológicas, asegurando que los usuarios la identifiquen rápidamente, incluso en espacios saturados de información. Además, el naming tiene una profunda conexión cultural, ya que se inspira en una palabra milenaria que todos hemos utilizado o escuchado en algún momento de nuestras vidas. Este nombre no solo despierta familiaridad y cercanía, sino que también refuerza la idea de comunidad y tradición, elementos esenciales para construir una marca que resuene emocionalmente con su público objetivo. La combinación de tradición, innovación y accesibilidad convierte a la marca en un referente de la comida fresca y auténtica, adaptada a las necesidades del ritmo de vida actual, pero sin perder su esencia cálida y cercana pidiendo tus almuerzos a tiempo.
Composición del Símbolo
La cocina de buen gusto se define por su capacidad de fusionar sabores de manera armónica, creando una experiencia que va más allá de lo culinario para conectar emocionalmente con el comensal. Cada plato está diseñado para transmitir cercanía, calidez y un toque de sofisticación, invitando a quienes lo disfrutan a embarcarse en un viaje sensorial que comienza desde el primer bocado. Esta experiencia no solo resalta el buen gusto, sino que también celebra la riqueza cultural que ha moldeado nuestra gastronomía. En el corazón de esta propuesta se encuentra la cuchara, un utensilio milenario que simboliza la esencia de compartir y disfrutar en torno a la comida. Desde las sopas tradicionales que nutren el cuerpo y el alma, hasta la mezcla de ingredientes que representan diferentes culturas, la cuchara se convierte en un puente entre generaciones y tradiciones. Su presencia en cada plato es un homenaje a la herencia culinaria que nos conecta con nuestras raíces y, al mismo tiempo, nos invita a explorar nuevas fronteras del sabor.